¿Qué pesa más en cuanto a la educación sexual se trata?

¿La niña  a ser informada sobre su sexualidad? o ¿los padres que aún no están preparados para que su hija, que aún juega con muñecas, esté informada sobre estos temas?

¿Las legislaciones de países que deben vigilar que no se cometan abusos sexuales y dejar claro cuándo es un delito o no? o ¿fabricantes de productos que por no ser ilegal buscan el tema de la sexualidad para promover desde un cereal, una revista hasta una canción?

Como vemos la sexualidad está presente cada vez más en la mesa de cualquier hogar, a diferencia de los que crecieron hace 40 años.

Lo importante de los derechos, más allá de lo legal, es que hay una necesidad de que los padres diferencien GENITALIDAD de SEXUALIDAD e incluyan en su lista de formación estos temas. Cada niño junto con aprender a leer y a escribir también se les debe enseñar que cada uno es una persona sexual, que se comportará generalmente con rasgos típicos de su género y que tendrán en la edad del desarrollo procesos de transformación hormonal los cuales activarán el deseo sexual.

Cada niña y niño deben conocer los cambios que tendrán y cómo manejarlos, más allá de tabús o descalificaciones sobre el tema y sobre todo que entiendan las consecuencias por las que deberán responsabilizarse, partiendo más que de la amenaza, desde el autoconocimiento y la autovaloración.

Si los padres no cuentan con las herramientas para dar la asesoría es conveniente buscar personal especializado que pueda hacerlo y que esté alineado con la amabilidad y respeto que requiere el tema, sin distorsionar lo educativo y haciendo de esta tarea una actividad amena y positiva para la niña o niño y sus padres.

Hoy en día y bajo el mundo de información tecnológica en que se educan los niños es tan valiosa su preparación académica como su educación del ser.  Todos nosotros antes de ser alumnos, o profesionales tenemos un género que nos marca desde el nacimiento. Querer opacarlo por considerarlo amenazante es como querer ser un escritor sin tomar en cuenta que debes saber leer y escribir.

¡Padres anímense!, las conversaciones familiares que aborden estos temas, son uno de los mecanismos más efectivos para naturalizar y educar sobre la sexualidad infantil y juvenil. Empoderen a sus hijos a través del autoconocimiento. Es la mayor protección que pueden brindarles.

Derechos sobre la Educación Sexual… ¿Quién tiene más derechos?

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