¡¡Sí!! Finalmente realizamos el primer taller para los chicos, por eso no podríamos esperar para compartir esta excelente noticia: Las Adas Venezuela tienen talleres y charlas para varones, tanto niños, como adolescentes.

La labor de fortalecer a las niñas en cuanto a su proceso de desarrollo y sexualidad, estaría incompleto sino incluíamos a los varones. Así nos lo hizo saber la Sra. Paulien Van Haastrecht, Manager de Programas de Educación Sexual y OrientaciónRutgers Holanda– organización con un amplio y exitoso recorrido en cuanto a educación sexual desde la niñez hasta la tercera edad.

Desde esta visita que realizamos a Rutgers, en el año 2015 nos quedó la tarea pendiente de cubrir el grupo de los chicos, lo cual no es solo un capricho o un asunto de ampliar la información. La razón principal es que ellos son la otra parte de la ecuación para interactuar en nuestra dinámica diaria y por supuesto la respuesta tradicional al interés de las chicas a partir de su adolescencia.

La experiencia de trabajar con los varones es cautivadora, descubrimos el inmenso interés y poca atención que reciben generalmente los chicos durante el proceso del desarrollo, pareciera que todo se orienta a que crezcan en altura, les salga barba y tengan un tamaño de pene “digno” de cumplir las expectativas de quienes se convierten en los expertos sobre la sexualidad ( amigos y familiares). Generando una distorsión del rol que tendrán en la vida de las chicas que elegirán como sus “novias”.

El desmitificar el tamaño del pene como punto de honor en cuanto al éxito con las chicas es una de las metas en nuestro primer módulo llamado “Básicamente Hombre”, aunado a la explicación detallada de todo el proceso de transformación físico, mental y emocional que vivirán, donde la labor de los testículos los ha sorprendido por la importancia de los espermatozoides y su proceso de fabricación.

La espontaneidad de estos pre-adolescentes es sustancialmente más participativa sobre sus dudas en cuanto al tema, obviamente tienen un acceso más permitido que el de las niñas y expresar dudas o mostrarse osados les hace sentirse más adultos.

Lo realmente valioso de esta experiencia educando sobre sexualidad a los jóvenes es mostrarles que la sexualidad no es genitalidad, que el enamoramiento hormonal no es amor y que las relaciones sexuales son actos con inmensas repercusiones que deben desde temprano verse con seriedad, sobretodo porque ambos géneros sufren consecuencias tanto físicas como emocionales que marcarán el tipo de futuro tendrán.

Nuestro niños también se enamoran, se ilusionan y sufren el reto de tener que mostrar una hombría mal entendida en demasiados años de desinformación y confusa autovaloración.

En conclusión, los principios de empoderar a las niñas con información se complementan con un empoderamiento de los niños a través del respeto hacia sí mismos y hacia las chicas, entendiendo que su valor no está en unos centímetros más de pene, en tener pronto relaciones sexuales, o más novias sino en aprender a interrelacionarse entre ellos mismos y el otro género, para luego descubrir ese tema tan complejo del amor que empieza con los enamoramientos.

¡Las Adas ya tienen Adanes!

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