Un regalo valioso

 

Hay que ver el video de IKEA, la prestigiosa fábrica de muebles de origen sueco y su campaña publicitaria “Familiarizados”, que nos hace una propuesta emotiva invitándonos a desconectarnos de las redes sociales. Para ello reúne a un grupo de familias reales en una cena navideña donde invita a sus integrantes a participar en un concurso para la vida, llamado “¿Te jugarías la cena de Navidad con tu familia?”.

https://www.youtube.com/watch?v=grTQHDlcI2w

 

Obviamente este video se hizo viral e irónicamente propone en las redes, desconectarse de ellas. Algo a lo que se compromete IKEA desde el 24 de diciembre hasta el 1ero. de Enero. Pero les quiero compartir y comentar mi experiencia inspirada en este comercial y que aborda un tema tan importante como desconectarse de las redes sociales, que es el de conocer y recordar momentos importantes en familia

 

Como la mayoría de los venezolanos tengo repartida la familia por el mundo y ya hay más en el exterior, que en nuestro país e igualmente como la mayoría de los venezolanos tenemos un chat familiar que cubre a Norte América y Europa, con las generaciones más jóvenes como público mayoritario.

 

Surgió la ocasión para los que vivimos aquí de celebrar una cena en el restaurant donde periódicamente tooooda la familia se reunió por muchos años. Esto me incentivó a propiciar una trivia por ese chat, para preguntar: ¿Cuál era el plato preferido de los abuelos?, de los primos, ¿Qué decoración tenía el restaurant?, que les llamaba siempre la atención y qué recordaban en general sobre esas comidas familiares. Pues los resultados fueron muy gratos porque iban participando y aportando cosas que a otros se les había olvidado, como a mi.

 

Estoy segura de que a todos nosotros, nos movieron recuerdos que fueron acompañados por sentimientos como la alegría y la nostalgia, esos niños que iban al restaurant invitados por el abuelo ya hoy en día casi todos son madres y padres de familia y el solo hecho de recordar nos unió en el tiempo y en las distancias para saber que compartimos algo más que apellidos, compartimos historias, raíces, gustos, disgustos pero sobretodo tuvimos el privilegio de compartir esa noche sonrisas; sin tener que pararnos de la mesa y dejar la cena navideña, como en el juego.

 

No quiero despedirme sin dar las gracias a Opa, el abuelo que nos convocaba a la mesa de ese restaurant, y aunque en ese momento no lo sabía, hoy puedo decir con seguridad que las comidas en familia son más efectivas que muchas terapias. Los invito a aprovechar los fines de semana o cualquier ocasión para que echen los cuentos a esos jóvenes que necesitan contenido de calidad; de primera mano. Todas las nuevas generaciones, pero especialmente desde los Millennials hasta los Z y los que vengan, disfrutarán de los cuentos protagonizados por personajes de carne y hueso que ellos conocen.

 

No perdamos la oportunidad de ganar el premio gordo, de hecho ni se compra ni se vende porque es muy valioso, ¿Sabes qué es?, un premio de marca exclusiva con certificado de origen llamado “sentido de pertenencia en acción”.

 

Prepárense para el concurso de la vida, echen los cuentos, sean creativos, escriban sus memorias, dibujen un árbol genealógico, coloquen un mapamundi y peguen los nombres de sus familiares en el país donde viven actualmente, en fin disfruten el privilegio de haber nacido en una familia.

 

¡A jugar!

 

¿TENDRÁS PARA DAR UN REGALO VALIOSO ESTA NAVIDAD?